Aún recuerdo la primera vez que nos conocimos, seguramente no causé ningún impacto en tí de igual forma, y no creo que sea duro, no causaste gran impacto en mí...
-Hola
-Hola
una sonrisa y luego un nuevo encuentro...
-Hola
-Hola
y en esta ocasión un poco más de conversación sobre cosas que tal vez nunca van a ser calificadas de trascendentales, pero ¿a quien le importa hablar de algo trascendental en los primeros encuentros con alguien a quien apenas miramos como una persona conocida más?
Pero viene el tercer encuentro... y los hola son más extensos, e indican que hay más posibilidad de generar una amistad, o algo parecido...
Luego de una serie de encuentros he llegado a conocerte mejor y ha comenzado a surgir algo que es fundamental en cualquier relación, no sería capaz de decirte "te amo" si no soy capaz de decirte que TE ADMIRO...
y en el tiempo que nos hemos ido conociendo, he llegado a admirarte y la admiración es el primer paso para amar a una persona...
-Hola
-Hola
y a partir de ese momento son pocas las horas para estar juntos, porque admiro cómo enfrentas la vida a cada instante, admiro cómo puedes extraerme una sonrisa cuando pensé que el agotamiento me tenía casi rendido, incluso admiro la fortaleza como soportas algunos sufrimientos, a pesar de que yo estaría siempre dispuesto a aliviarte esa carga, para poder hacerte sonreir, para darte un poco de alegría y darte un poco de fuerzas...
No es tu belleza, belleza que me mantiene con tu imagen en la mente a cada instante, no es la pasión que se descubre en tu mirada que aún no se ha descubierto completamente (y que algún día deseo ser yo quien la despierte) lo que me mantiene anclado a tí es que admiro cada vez más todo aquello que eres y representas para mí.
-Hola
-Hola
y muy dentro de mí espero que me comiences a admirar un poquito y esa admiración derrumbe una que otra barrera que hay entre los dos.
martes, 30 de enero de 2007
Suscribirse a:
Entradas (Atom)